Jueves 21 de noviembre del 2002

Hijos y nietos de exiliados piden ser reconocidos españoles

M. S. P./MADRID

Unos 50.000 descendientes directos de los miles de exiliados de la Guerra Civil han pedido -hasta ahora sin éxito- al Congreso y a la Administración ser reconocidos como españoles.

El colectivo Morados, que agrupa a los hijos y nietos de refugiados españoles, reclamó el lunes al Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, que recurra ante el Tribunal Constitucional la reforma de las leyes sobre acceso a la nacionalidad que entrarán en vigor en enero y que abrirá las puertas a la ciudadanía a miles de descendientes de españoles, pero negará el pasaporte a los hijos de aquellos españoles descendientes de exiliados no nacidos en territorio nacional.

El Congreso se unió ayer a la demanda y exigió además al Gobierno «una política integral» que recoja ayudas económicas para los exiliados que aún viven y el derecho al voto para los hijos y nietos de aquellos españoles.

Según el escrito presentado por el coordinador general de Morados, el mexicano Alvar Acevedo, al Defensor del Pueblo, la reciente reforma del Código Civil sobre adquisición de la nacionalidad supone «una gran injusticia con el pueblo español de Ultramar», en particular, con los descendientes de los republicanos que huyeron a América durante la Guerra Civil y la posguerra.