Martes, 28 de enero de 2003
El defensor del Pueblo avala la ley que niega a los nietos del exilio la nacionalidad española
 
Los 50.000 descendientes directos de los millares de exiliados de la Guerra Civil no tendrán posibilidad de ser españoles de manera automática.
El Defensor del Pueblo ha cerrado el único resquicio que les quedaba: Enrique Múgica ha decido desestimar la demanda de estos nietos del exilio, unidos en el colectivo 'Morados', que durante el pasado año le remitieron una petición conjunta para que recurriera ante el Constitucional la reforma del Código Civil que dará la nacionalidad a cerca de un millón de hijos y nietos de emigrantes económicos españoles, pero no a los familiares de los huidos durante el conflicto bélico que estalló en 1936.

El Defensor del Pueblo es tajante en su exposición: la Constitución deja en manos del Poder Legislativo el decidir quién tiene opciones a la nacionalidad española, por lo que si el Congreso ha aprobado una reforma que establece que sólo accederán al pasaporte los hijos de españoles de origen (nacidos en España) está en su perfecto derecho y esto no es contrario al principio de igualdad que establece la Carta Magna.

Mientras, el Grupo Socialista en el Congreso pretende reabrir el debate sobre la obtención de la nacionalidad apenas un mes después de la entrada en vigor de la reforma del Código Civil. Los diputados Julio Villarrubia y Consuelo Rumí tienen previsto presentar en febrero una proposición de ley, La nueva normativa sobre ciudadanía establece que sólo los hijos y los nietos menores de edad de los españoles de origen (nacidos en España) podrán tener la nacionalidad.