NACIONAL
22/05/02 18h 05m
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PP y PSOE fracasan en su intento de pactar la reforma de la nacionalidad

892 palabras

-El único punto de acuerdo entre ‘populares’ y socialistas facilitará que los nietos de los exiliados y emigrantes españoles puedan recuperar la ciudadanía española.

-El Gobierno frena el intento de la oposición de reabrir el debate de la extranjería.

Madrid, 22 may. (COLPISA, Melchor Sáiz-Pardo).
El Partido Popular y el PSOE escenificarán de nuevo este jueves en el Congreso su incapacidad para llegar a acuerdos en materia de extranjería, pese a que ambas formaciones consideran la inmigración y la emigración una cuestión de Estado. La reforma del acceso a la nacionalidad en el Código Civil para dar la ciudadanía española a miles de descendientes de emigrantes y exiliados tampoco será consensuada entre los dos principales partidos que durante medio año han intentado sin éxito acercar posiciones. Al final, no habrá mejoras jurídicas significativas para que los inmigrantes puedan optar al pasaporte español, aunque la reforma sí ayudará a los hijos y a los nietos de los emigrantes a volver a obtener la ciudadanía, si bien en algunos casos con condiciones.
El fracaso en la búsqueda del consenso para la reforma de la ciudadanía (la llamada ‘ley de los nietos’) se une a la falta de acuerdo entre Gobierno y oposición a la hora de redactar las dos leyes de extranjería de los últimos años, el reglamento de inmigración, la forma de enfocar el control de los flujos o cómo gestionar las regularizaciones masivas de inmigrantes de los dos últimos años.
Este jueves, en el cámara baja, socialistas y ‘populares’ volverán a votar a favor sólo de sus enmiendas. Pese a la falta de acuerdo, la reforma de los cinco artículos del Código Civil (20, 22, 24, 25 y 26) que aprobará esta semana el Pleno -casi idéntica a la propuesta inicial del PP- supondrá una importante mejora en los derechos de decenas de miles de descendientes de emigrantes de españoles.
Las modificaciones que saldrán adelante -que desde hace meses eran ya el mínimo común denominador entre todas las formaciones del arco parlamentario- posibilitarán, sobre todo, que los hijos de cualquier español de ‘origen’ (nacido en España), aunque éste haya fallecido o haya perdido la nacionalidad, puedan ser españoles sin condición alguna.

Polémica coletilla

Sin embargo, no todos los hijos de españoles tendrán derecho al pasaporte de sus padres. Una polémica coletilla en al artículo 20 del Código Civil ha sido la chispa que ha encendido el enfrentamiento entre PP y PSOE: “nacido en España”. Sólo los hijos de “padre o madre que hubiera sido originariamente español y nacido en España” podrán recuperar la ciudadanía. Si el progenitor accedió a la nacionalidad con posterioridad a su nacimiento, su hijo no podrá ser español, tal y como pedía la oposición.
Las reformas previstas permitirán, no obstante, que los ‘nuevos’ españoles no tengan obligación de utilizar la ciudadanía, aunque en este caso a los tres años deberán renovar su ‘compromiso’ de ser nacionales.
Las mejoras también afectan directamente a los ya españoles que quieran ser titulares de una doble nacionalidad y que ahora podrán hacerlo sin renunciar a su actual pasaporte. A partir de la entrada en vigor de la reforma- probablemente antes de verano- los españoles que perdieron la nacionalidad para adquirir otra ciudadanía podrán volver a serlo sin residir en España y sin renunciar a su otro pasaporte.

Nietos y desacuerdo

La cuestión de los millares de nietos de emigrantes y exiliados de la Guerra Civil ha sido, junto a la famosa coletilla, la cuestión más espinosa, hasta el punto de que PP y Partido Socialista finalmente no han cerrado un acuerdo. No obstante, el texto final del Código Civil sí facilitará la ciudadanía a estos descendientes a condición de que residan un año en España, tras haber aceptado a última hora los ‘populares’ esta propuesta. La exigencia de este período de estancia obligatorio ha provocado duras críticas socialistas y del principal colectivo implicado, los nietos de los millares de españoles que abandonaron su país durante el conflicto del 36 y que se agrupan en la asociación ‘Morados’.
Pero los desacuerdos que han provocado la falta de consenso en esta importante reforma van aún más allá: el PSOE quería abrir la puerta a que los hijos de los españoles que hubieran perdido la nacionalidad pudieran ahora recuperar el pasaporte de sus padres. El PP ha bloqueado esta iniciativa al entender que suponía reabrir el debate sobre la extranjería, pues cientos de descendientes de personas que fueron españolas y que ahora no tienen vinculación alguna con España podrían optar a esa nacionalidad.
El partido del Gobierno se ha negado a aceptar la gran mayoría de las proposiciones de la oposición relativas a facilitar la obtención de la ciudadanía de los inmigrantes, bajo el argumento de que esta cuestión está zanjada en la Ley de Extranjería. La única mejora relativa a los hijos de los inmigrantes residentes legales es que éstos podrán optar a la nacionalidad española un año después de su nacimiento en territorio español.
La mayoría ‘popular’ en el Congreso de los Diputados también frenará este jueves el intento del PSOE de reducir de diez a dos años el tiempo de residencia de los ciudadanos de la UE para optar a la nacionalidad española. El PP considera inútil modificar el Código Civil en este aspecto cuando en Bruselas se estudia ya desde hace años la puesta en marcha de la ciudadanía europea única.